Article
1 comment

SOÑAR A LO GRANDE ¡en pequeñas dosis!

Soñar es anhelar, desear tener cosas que no tenemos, viajar a sitios que no conocemos, empaparse de personas, culturas, conocimientos que nos resultan emocionantes, interesantes, útiles y atractivos.
Soñar: “imaginar con placer” (Google) cosas que no existen en la realidad pero que pueden constituir metas o deseos alcanzables.
Soñar nos ayuda a visualizarnos en otras circunstancias, para nosotros más gratificantes, altamente deseables.  Soñar cosas maravillosas para nuestro futuro favorece nuestra predisposición al “hecho”. Nos prepara para afrontar la situación buscada. ¡Soñar!      …Pero ¿soñar es suficiente?
No, no lo es. Aguantar con vivir sin soñar; o anhelar y no buscar, ¡es lo mismo!

Y no hablo de conformarnos o no valorar lo que tenemos. Esa no es la cuestión.
Puedo valorar, agradecer, disfrutar lo que tengo, pero ilusionarme con tener, disfrutar otras cosas, situaciones, etc.
Si los sueños se convierten en intención tenemos más posibilidades de hacerlos realidad.
Acción de HACER nuestra FELICIDADHace un tiempo escribí un post sobre “hacer nuestra felicidad” (FELICEAR*) y se enfocaba en construir momentos y crear instantes inolvidables, bajo nuestra responsabilidad, bajo nuestra elección.
Desde la misma perspectiva, SOÑAR ayuda a poner el foco en aquello que nos ilusiona, que nos motiva, que nos ayuda a ser más felices.
Queda “pelear” por hacer esos sueños realidad: ¿Cómo?
Aunque soñemos en grande, esforcémonos en convertirlos en pequeñas píldoras, más alcanzables, más fáciles de conseguir.
Con focalizar nuestra energía en esas pequeñas dosis de “sueños” conseguiremos no sentirnos abrumados por el peso del “sueño inalcanzable”.
Vamos a conseguir ganar pequeñas batallas para ir haciendo ese anhelo cada vez más alcanzable.
Esta teoría es “polifuncional“: funciona para todo y para todos 🙂
Gestionar adecuadamente nuestros propósitos, analizando qué pequeñas metas nos ayudan a conseguirlos a corto, medio y largo plazo; y cómo traducir nuestros “deseos” en hechos son tareas fundamentales para lograrlos, atraparlos y hacerlos nuestros para siempre.
pildorasHay una parte menos emocional en lo que os cuento, racional en lo que corresponde al fraccionamiento de estos proyectos. No obstante, la parte lógica no le resta naturalidad ni espontaneidad a nuestros sueños.

Estas pequeñas piezas en las que dividimos nuestras ambiciones, son motivo de satisfacción en sí mismas, y para hacerlas asequibles necesitamos de nuestros recursos personales, de herramientas que traduzcan nuestros esfuerzos en ilusiones.
Parcelar nuestros sueños en pequeñas píldoras de ilusión allana el camino para apresarlos, y no dejarlos escapar.
Resignarse a “lo que hay”, conformarse o acomodarnos no es lo nuestro.

Si hay sueños, hay ilusión.

Con ilusión hay motivación por un cambio.

Y con una estrategia de pequeños pasos se recorre todo el camino con la esperanza de alcanzar nuestra META.

No olvidéis: SOÑAD EN GRANDE, y disfrutad el camino poco a poco.

En esta ocasión, llamando a la nostalgia…

(Fotos Pixabay)

1 Comment so far

  1. Pues yo es que soy más de tener pesadillas… Pero vamos, que en general duermo poco. Aquí estoy a las 4:30h sin pegar ojo. Pero ya sabes que a ilusión y motivación no me gana nadie!!! Escribe pronto. Se echan de menos tus sabias palabras!!

    Reply

Deja un comentario