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El DESPERTAR de la FUERZA

Nosotros somos esa FUERZA.

Tenemos un Jedi en nuestro interior, una fuerza que nos guía, que nos empuja y nos motiva. Esa fuerza, como nos enseña Stars Wars, es nuestra, proviene de dentro, de nuestra voluntad, de nuestras ganas, nuestra motivación o ánimo.

Tengo un Jedi en mi interiorEs verdad que en más ocasiones de las que nos gustaría, no encontramos la fuerza, el motivo o la razón que nos haga no abandonar propósitos, no caer en la desesperanza o el desánimo. Hasta nuestros más férreos pensamientos se tambalean en ciertos momentos.

Perdemos en la línea del horizonte tantas cosas como queremos hacer, en nuestro particular mar de “recados pendientes” nos dispersamos y vamos atendiendo las cosas de mayor urgencia pero vamos descartando o retrasando propósitos pensando que ya se harán… cuando no haya más remedio. No hay que funcionar así.

La gestión de nuestro tiempo es mucho más que planificar las horas del día; es mucho más que organizar nuestro tiempo no dejando ni un minuto libre para nada.

Estar ocupado a veces es tan contraproducente que nos hace estar “preocupados”, lo que eleva nuestro nivel de ansiedad y lo que <en otros momentos> podía ser RENDIMIENTO, ahora es agotamiento…

“Ocuparse, y no preocuparse” (como me dice mi amiga Eva, tan sabiamente).

La tendencia es organizar y planificar sin medida, sin mesura, de forma que efectivamente no paramos, pero no terminamos nada.

Perder el FOCO aunque estemos hasta arriba de cosas por hacer, no hace, milagrosamente, que las cosas ocurran.

La gestión del tiempo tiene su máxima en la optimización de nuestros días: la rentabilización máxima de nuestras horas de trabajo y de ocio, para poder abordar <sin estrés> todo lo planificado previamente.

Y sí, la fuerza está en nosotros.

De nosotros depende no perder ese foco de atención, de nosotros depende salir del bucle en el que nos encontramos y que nos hace no movernos del mismo sitio en que nos encontramos desde hace tiempo.

Hace unos días, en una de las sesiones grupales de Búsqueda de Empleo, entre tantos temas como salen a la palestra, uno de ellos fue precisamente éste.

¿Cómo puede ser que no parando en todo el día, que dedicando horas a buscar trabajo a través de internet, de enviar autocandidaturas, indagar y buscar información… siga sin salir de mi bucle?

La respuesta hay que buscarla en diferentes vías.

Dirigir la NAVE es esencial

Empezar por saber hacia dónde queremos dirigir nuestra NAVE, es uno de los principales puntos.

Nuestro Objetivo Profesional es eso: nuestro. Nadie puede elegir por nosotros.

Nos pueden asesorar, pueden opinar, incluso nos pueden hacer sugerencias; pero el destino, la dirección que debemos tomar es una decisión que nos compete a nosotros específicamente.

Vamos a plantearnos que sabemos el DESTINO… Lo que ahora tenemos que decidir es la ruta que vamos a tomar. Las estrategias que vamos a adoptar para llegar antes, si es lo más necesario, o aunque tardemos más, asegurarnos de no pasar por lugares que no nos interesa “visitar”.

Las decisiones de la ruta a tomar pueden ser consensuadas, o bien elegidas en exclusividad; pero teniendo meridianamente claro que en ocasiones los atajos nos hacen perder más tiempo del esperado.

En la búsqueda de empleo, las rutas son las estrategias a tomar cuando nos ponemos en MODO ON.

¿Necesito empezar a trabajar YA?

¿Me puedo permitir dedicar “tiempo” a encontrar un trabajo que se adapte a lo que busco en relación salario/puesto?

Ante estas cuestiones, mis planteamientos siguen diferentes tendencias:

  • La urgencia nos obliga a coger el camino más corto, aunque el puesto de trabajo no cumpla todos los requisitos que buscamos.
  • La forma y el tiempo que dedicamos a buscar también van a determinar la cantidad de información que podemos llegar a obtener.

Me explico: se pueden establecer diferentes rutas para encontrar el trabajo que buscamos. Rutas más rápidas para trabajos “más comunes”, y rutas más largas y costosas para trabajos más exigentes.

Planificar nuestro tiempo para estar “preocupados” las 24 horas del día por NO tener trabajo, NO ES LO MISMO QUE “OCUPAR” parte de nuestro tiempo en:

  • estrategias claras de búsqueda información,
  • investigación por sectores y
  • actualización y readaptación de nuestros recursos y herramientas de búsqueda de empleo.

Dedicar unas prudentes horas a estas tareas es esencial, de la misma forma que es fundamental tener tiempo para desconectar, y poder atender otros temas o cuestiones y poder salir de nuestro particular bucle.

Una vez partimos del conocimiento de nosotros mismos (en forma de objetivo a alcanzar) y decidimos una estrategia (o diferentes rutas) para avanzar; entonces nuestro planteamiento es ¿tengo todo lo necesario para SOBREVIVIR ahí fuera? ¿Tengo las competencias, recursos, herramientas, conocimientos, experiencias suficientes para TRIUNFAR, para sobrevivir en un mundo laboral hostil?

Las competencias, como los conocimientos o la experiencia se adquieren y perfeccionan, precisamente, entrenándolas.

De hecho, un buen reclutador nos hará preguntas destinadas a dejar evidencia de que poseemos tales competencias, de manera estable en nuestra forma de trabajar, en nuestra forma de actuar, y están lo suficientemente bien consolidadas como para poder ser “generalizadas” o extrapoladas a otros ámbitos laborales.

Muchas personas con las que converso me plantean siempre las mismas cuestiones: ¿cómo pueden demostrar lo que saben o cómo pueden dar evidencia de cómo son en el trabajo ¡si no les ven trabajar!?

Ahí está la difícil tarea del seleccionador: saber DETECTAR y reconocer las competencias de cada uno, sin observarnos en el puesto de trabajo.

El papel del “buscador” -de empleo- está en saber DAR COHERENCIA a una trayectoria profesional, llena de competencias puestas en práctica en las diferentes oportunidades laborales.

Lo que es lo mismo: en una entrevista de trabajo, nuestro papel será el de “CONTADOR DE HISTORIAS”, historias reales de éxitos y adquisición de hábitos, destrezas y conocimientos que nos harán destacar sobre el resto de candidatos.

La forma de contar nuestra historia: ¡también se ENTRENA!

De manera que nadie lleva un Jedi dentro por casualidad.

La fuerza está en nosotros porque la entrenamos, la ensayamos, la practicamos y mejoramos… y de la excelencia nacen las mejores oportunidades laborales.

Cree en ti, en tus posibilidades y practica la fuerza.

Buscar trabajo es una actividad que requiere tanta fuerza mental, como control emocional.

Recuerda que lo importantes es OCUPARSE ¡y no preocuparse!

…Que la FUERZA TE ACOMPAÑE 🙂

Y para acompañarte en este post, qué mejor que:

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  1. Muy buen artículo Sandra. Quizá el slogan en Twitter, aún impactante no le hace justicia.

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