Article
1 comment

El DESPERTAR de la FUERZA

Nosotros somos esa FUERZA.

Tenemos un Jedi en nuestro interior, una fuerza que nos guía, que nos empuja y nos motiva. Esa fuerza, como nos enseña Stars Wars, es nuestra, proviene de dentro, de nuestra voluntad, de nuestras ganas, nuestra motivación o ánimo.

Tengo un Jedi en mi interiorEs verdad que en más ocasiones de las que nos gustaría, no encontramos la fuerza, el motivo o la razón que nos haga no abandonar propósitos, no caer en la desesperanza o el desánimo. Hasta nuestros más férreos pensamientos se tambalean en ciertos momentos.

Perdemos en la línea del horizonte tantas cosas como queremos hacer, en nuestro particular mar de “recados pendientes” nos dispersamos y vamos atendiendo las cosas de mayor urgencia pero vamos descartando o retrasando propósitos pensando que ya se harán… cuando no haya más remedio. No hay que funcionar así.

[Read more]

Article
8 comments

PROCRASTINAR O EL ARTE DE BUSCAR EXCUSAS

PROCRASTINACIÓN: posponer lo pendiente, injustificadamente.

En definitiva, cuando lo que es para mañana siempre se queda en intención, en nuestro AYER…

Yesterday, The Beatles:

 

Este palabro tan propio de PSICÓLOGOS habla de un comportamiento que se reproduce con mucha más frecuencia de la que cabría esperar.

En pugna directa con la Productividad, PROCRASTINAR es la habilidad que tenemos de NO HACER lo que tenemos pendiente, de hacerlo mal, o rápido, sin ninguna organización y con escasos o nulos resultados.

más tarde

La PROCRASTINACIÓN o el retraso de lo que tenemos que hacer, tiene una lectura que va más allá del mero hecho de postergar algo, en beneficio de algo más agradable de hacer. Ahí está generalmente la clave: no disfrutar haciendo la tarea más simple, es la excusa perfecta para retrasarla hasta el infinito.

no-soy-un-procrastinador

En ocasiones, cualquier excusa nos sirve para NO hacer algo importante, que, de paso, no nos causa ningún placer, e incluso puede producir desagrado. Podría ser normal en esos casos (casi diría justificado 😉 ) que uno retrasase lo máximo posible aquello que no nos gusta, lo que además no es urgente o aquello que sólo nos afecta a nosotros.

Pero en el tema de la PROCRASTINACIÓN, hay elementos que influyen, que sí determinan si posponer algo puede ser realmente perjudicial para nosotros, en nuestro trabajo, o para nuestro entorno.

productividad forges

Y por lo profesional voy a empezar: una persona no ES procrastinadora (rizando el rizo) para siempre. Las excusas o los motivos, pueden ser tan variados como inútiles; algunos voluntarios y conscientes; y otros automáticos, irracionales. Pero se puede dejar de ser Procrastinador, y entrenar para ser más productivo y eficiente.

herramientas-community-manager

Ser productivo es inversamente proporcional a nuestra capacidad de procrastinar. Me explico: nuestra productividad será mayor, cuantas menos excusas apliquemos para retrasar, ralentizar o aletargar nuestras tareas.

Por ejemplo, somos susceptibles de anteponer algunas tareas sobre otras, cuando no sabemos discriminar entre aquella que es “importante” o “urgente” (algo que hablaría <obviamente> de nuestra profesionalidad).

La Gestión del Tiempo es una asignatura pendiente que realmente conviene trabajar:

  • La necesidad de identificar lo URGENTE (y por tanto aquello impostergable, y de necesaria “ejecución” en un plazo dado),
  • El análisis de las tareas IMPORTANTES, y por tanto susceptibles de priorizar, ordenar, y de obligada realización (otro tema es el cuándo).
  • Y la necesaria temporalización de nuestras tareas…

En este caso, es lo mismo que hablemos de trabajo, de los asuntos de la casa, de las tareas con los niños, o los recados del día a día.

no dejes para mañana

Dice el refrán: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Esta sencilla frase encierra mucha sabiduría; no sólo te aconseja no retrasar tus obligaciones o responsabilidades, sino que ayuda a conservar tu salud mental, no acumulando ansiedad por las tareas no resueltas, ni estrés por las prisas que tenemos después cuando las hacemos con urgencia (fruto del pánico 😉 )

Para facilitarnos este trabajo es NECESARIO que empleemos las “técnicas” tradicionales de:

  • ANOTAR TODO AQUELLO QUE TENEMOS/DEBEMOS HACER

  • NUMERAR LO URGENTE: aquello que necesariamente hay que resolver en un cierto tiempo; por ejemplo, hacer un pago del cole de los peques para una excursión; efectuar un ingreso con fecha de vencimiento; o aquello que viene con el sello de nuestro JEFE de “esto es para ayer”. En cualquiera de estos casos la URGENCIA viene dada por una fecha o una orden que no admite disculpa alguna.

  • PRIORIZAR LO IMPORTANTE: muchas son las tareas pendientes que consideramos importantes (definición que no necesariamente coincide con lo que pensamos cada uno de nosotros). Somos cada uno de nosotros los que damos la descripción de importante a algo; pero a pesar de nuestra personal apreciación, lo importante debe hacerse. Y punto. Numera también lo que hay que hacer sin la presión del tiempo (si existe tal presión, deberíamos incluirlo en URGENTE)

La equivocada valoración de una tarea, implica que se hagan (o no) bien las cosas.

ticks

No creo que nadie que me esté leyendo QUIERA hacer algo A PROPÓSITO mal o a destiempo. Sencillamente, no lo haríamos, no invertiríamos nuestro valioso tiempo en la realización de algo en balde.

Se trata de excusas inconscientes, irracionales y producto del “desagrado” que nos produce realizarlas.

Éste es el verdadero germen de la Procrastinación.

Así, dotar de una estrategia coherente al desempeño de nuestras responsabilidades es un paso esencial para hacerlas bien y a tiempo.

Por tanto, cuando hemos “caído” en el equivocado análisis de una tarea, lo siguiente que debemos hacer es replantearnos nuestro CONVENCIONAL LISTADO (escrito/anotado en nuestra libreta/agenda) y reenumerar nuestras futuras acciones.

DSC_0187

Es decir, una manera de NO POSTERGAR tareas en cualquiera de nuestros trabajos (profesional, casero o de cualquier otro tipo) es saber IDENTIFICAR  la relevancia de lo que tenemos que hacer, y analizar la URGENCIA de su realización o entrega. Algo tan sencillo como NUMERARLO.

Parece sencillo; pero no lo es. Requiere un análisis tranquilo y reflexivo; y una voluntad personal de querer dejar de retrasar aquellas cosas (que aún no gustándonos) sabemos que debemos hacer.

Este POST está resultando un tanto virtual; hablo de todo sin centrarme en nada en particular… pero estoy plenamente convencida que el 100% de vosotros os veis reflejados en parte de las palabras que estoy escribiendo.

Todos hemos retrasado cosas que no nos gusta hacer, llamadas que dan pereza, trabajos arduos y costosos que alargamos innecesariamente porque no le dedicamos el tiempo que merece, u obligaciones que sin fecha de caducidad van languideciendo a nuestro lado…

grupito

Pero la pura realidad, es que por más que permanezcan en silencio a nuestro lado, sin dejarse notar, con la máxima discreción… nuestras obligaciones SIGUEN AHÍ.

Las recordamos y nos encogemos por la responsabilidad no asumida, nos culpabilizamos por la pereza injustificada, nos angustiamos por la tardanza en terminarlo… y al final, nosotros mismos nos generamos un estrés que no existiría o controlaríamos sólo con el breve ejercicio de NUMERAR Y PRIORIZAR.

Este POST, dedicado a mi amiga GEMA LOMBARDÍA, sólo pretende ayudar: en primer lugar a que veáis cómo ésta <actual y tristemente famosa> PROCRASTINACIÓN es tan habitual como diferentes somos cada uno de nosotros; y en segundo lugar, que postergar es un acto <realmente> voluntario, que sabemos cuándo retrasamos nuestras tareas, y que tenemos en nuestras manos <literalmente> la oportunidad de elaborar esos tradicionales listados (modo Lista de la Compra) con fecha y orden, para facilitarnos su realización.

¡¡¡No imagináis qué subidón de adrenalina cuando vamos tachando las obligaciones o tareas anotadas!!!

sonrisa

Comprobadlo… ¡y me contáis!

No os conforméis con los pequeños consejos que os ofrezco <yo, por cierto, procrastino más de lo que debo> sino que también podéis ir aplicando o incorporando paulatinamente trucos a vuestra rutina, hasta hacerla cada vez más y más productiva.

la vida no es gris

¡OJO! Esto también es salir de nuestra “Zona de Confort” (http://www.sandravillapalos.com/salimos-de-nue…ona-de-confort/) a veces, incluso, hasta rozar la Zona de Pánico… pero si no osamos, si no nos atrevemos a explorar nuevas formas de actuación hasta que nos obliguemos a ir descubriendo todo nuestro potencial, hasta entonces… no lo habremos dado todo.
 

Ya sabes, no hibernes aún 😉 , actúa, ponte al día: ¡es tremendamente MOTIVADOR!

oleaje

 

Article
2 comments

Objetivo: RESPONSABILIDAD RELAJADA

Haciendo alarde de mi “Responsabilidad RELAJADA”, me permito bailar una preciosa (y vintage 😉 ) canción de los años ’70 de Neil Sedaka:

“Breaking up is hard to do”

https://youtu.be/tbad22CKlB4

RESPONSABILIDAD: Valor que nos permite calibrar las consecuencias de nuestros actos.

Nos han enseñado, desde bien pequeños, que debemos ser personas responsables, comprometidas, asumir nuestros comportamientos y enseñar el valor de la implicación en nuestros hijos.

Minions de Gru 2, mi villano favorito

Debemos ser responsables en nuestro trabajo, con nuestras “cosas”, no hacer culpables a otros de nuestros errores o fallos (tan humanos y tan comunes).

E imagino que os estará pasando como a mí, y es que leer tanta RESPONSABILIDAD así, en frío, sin anestesia y de sopetón da un poco de vértigo.

¿De tantas cosas soy “RESPONSABLE”?

¿Sobre mí (y mi frágil espalda) recae tanta “RESPONSABILIDAD”?

en equipo

Como pasa entre las películas y la vida real, la realidad sobrepasa nuestra capacidad de asumir tanto control…

Este no es un post IRRESPONSABLE (bueno, no pretende serlo), pero sí aspira a rebajar el “Grado de Exigencia”, a desinflar la tremenda carga que supone sabernos “responsables” de tantas y variadas cosas.

No voy a hacer apología del CAOS, de la dejadez ni del desánimo o la chapuza… Lo que quiero es dar otra visión de este concepto.

con cielo

En ocasiones, añadimos significados a este valor que acaban perjudicando al que lo ostenta.

Con un hijo:

“- Tienes que ser más responsable, portarte mejor; tratar bien a tu hermano, estudiar más o…”

En el trabajo:

“- Asumir la responsabilidad de hacerlo todo bien, en el menor tiempo posible, minimizando los problemas/costes y…”

huyendo

Claro que la RESPONSABILIDAD es eso, y compromiso, y obligaciones, y competencias… pero cuando pretendemos cubrir todos nuestros actos/tareas/órdenes/consejos con la pátina de una implicación exagerada; damos poco pie (o ninguno) a la improvisación, incluso a la equivocación (y posterior mejora). Damos poco margen de maniobra a aquellos que tiñen todo su comportamiento con ese valor en MAYÚSCULAS.

A veces (y digo sólo a veces 😉 ) no imbuirnos de tanta “carga” nos da más espontaneidad, casi diría que más libertad, más naturalidad (y nos hace no mostrarnos tan encorsetados).

con coletas

Nuestra naturaleza nos marca el camino… Y dejar de hacer ciertas cosas (que son nuestra responsabilidad) hace que nos sintamos mal, nos cuestionemos y nos culpabilicemos por ese motivo.

Y cuando, además, no hacemos daño a nadie, cuando sólo a nosotros atañe habernos dejado fluir por unos momentos: disfrutemos la sensación, disfrutemos el hecho de no ser tan tan tan exigentes para todo (y sobre todo, CON nosotros).

en ventana

La RESPONSABILIDAD es un valor positivo, lo que significa que siempre SUMA; pero no hagas de ese exceso de “Responsabilidad” un freno a tu espontaneidad, un bloqueo a tu naturalidad o una excusa para no ser imaginativo o creativo.

La AUTOEXIGENCIA (un concepto insano en su más estricto e inflexible significado –post dedicado a la Autoexigencia del 1 de Abril del 14-) es la elevación al máximo exponente del deber, de la obligación inexcusable.

Pero ser RESPONSABLE es mucho más: es ser una persona comprometida, coherente, entregada y autónoma en sus decisiones.

sonrie

Y frente a “tamaña descripción” yo también defiendo la RESPONSABILIDAD RELAJADA, por ejemplo, emplear la EMPATÍA en nuestro desempeño. El “no hagas al otro, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”.

Y sobre todo:

Siéntete libre, tienes derecho a equivocarte, a tener un mal día, a enfadarte o a gritar…

Evil-Minion-and-Purple-Animal-Despicable-Me-21

Tienes derecho a imaginar, a criticar y a vaguear.

Tienes derecho a estar perezoso, a comer más de lo normal o chuches que pican los dientes.

Tienes derecho a bailar sin motivo, a reír sin razón, a quejarte porque sí y a cantar a voz en grito.

minions-despicable-me-2

Tienes derecho a tus días malos y a buscar/hacer/imaginar/disfrutar/inventar/reír tus días buenos.

Y SER RESPONSABLE en ningún caso es contrario a lo anterior.

Ser consciente de qué, dónde y cuándo es importante “ser responsable” es razón suficiente para tenerla presente, y asumirla.

 

Ya sabéis cómo opino: la FELICIDAD no se busca, ni se encuentra… ¡SE HACE!

2 de risa

¡FELICEAR!